La soledad no deseada se ha convertido en uno de los grandes retos sociales de nuestro tiempo. En España, una de cada cinco personas (20 %) declara sentirse sola de forma no deseada, y dos de cada tres arrastran esa sensación desde hace más de dos años.
Las cifras andaluzas alertan
El último Barómetro de la Soledad en Andalucía 2024 indica que el 41,9 % de quienes viven solas en la región sufren soledad no deseada, una prevalencia muy superior a la media nacional. Aunque solo el 12,9 % de la población andaluza reside en hogares unipersonales, la soledad golpea con fuerza a quienes lo hacen, sobre todo en edades avanzadas.
Inserta Andalucía: formación que cambia vidas
Ante esta realidad, la ONG Inserta Andalucía impulsa un programa de Formación y Empleo que prepara a jóvenes desempleados para acompañar a personas mayores. El objetivo es doble: generar oportunidades laborales de calidad y, al mismo tiempo, reducir la soledad no deseada en la tercera edad.
El poder de los juegos de mesa
La actividad más reciente reunió a ambas generaciones alrededor de parchís, dominó y bingo. Las risas, la música de los números cantados y los “¡línea!” espontáneos demostraron que la mejor jugada es escucharnos y dejarnos sorprender por las historias que cada participante guarda.

Voces que inspiran
🗣️ «Desde que venís, la casa suena distinta… ¡suena a juventud!» —María, 78 años.
El testimonio de María resume el impacto emocional del proyecto: la presencia de los jóvenes no solo rompe el silencio, sino que llena de energía cada rincón del domicilio.
Historias que se cruzan
🗨️ «Pensaba que ya no tenía nada nuevo que contar. Hoy me voy con muchas historias que compartir.» —Antonio, 82 años.
Antonio llegó tímido y se marchó rebosante de anécdotas. El intercambio intergeneracional devuelve a las personas mayores su papel de transmisoras de memoria y experiencia, y a los jóvenes les regala escucha activa y empatía.
Beneficios medibles para la salud
Diversos estudios relacionan el acompañamiento social con menores índices de depresión, caídas y consultas médicas entre mayores. A la vez, la interacción intergeneracional mejora la autoestima y la salud cognitiva, al activar recuerdos y reforzar redes de apoyo.
Oportunidad laboral para la juventud
Los jóvenes participantes adquieren competencias profesionales —comunicación, gestión emocional, resolución de conflictos— muy demandadas por el mercado. El proyecto ya ha facilitado contratos laborales estables en residencias y entidades de atención domiciliaria, demostrando que la economía del cuidado es una vía real de empleo verde y social.
Romper la soledad, crear comunidad
Cuando formamos para emplear y empleamos para acompañar, cada número entonado en el bingo, cada ficha de parchís y cada pausa para el té se convierten en puntos de encuentro donde la juventud y la experiencia se dan la mano. Así, un día de juegos de mesa se transforma en una estrategia sostenible para que Andalucía sea una tierra donde nadie envejezca en soledad y donde cada joven encuentre su lugar trabajando por el bienestar común.
Con iniciativas como esta, avanzamos hacia un futuro donde la soledad no deseada sea solo un recuerdo y la interacción intergeneracional una costumbre cotidiana que beneficie a toda la sociedad.
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